La Línea 105 Xtantos recorre Segovia para mostrar el rostro más solidario de la Iglesia
20250523 • Línea 105. La iniciativa Línea 105 Xtantos, impulsada por el Secretariado para el Sostenimiento de la Iglesia, ha hecho hoy una parada muy especial en la Diócesis de Segovia. Una iniciativa que busca dar a conocer el trabajo diario, y muchas veces silencioso, que realiza la Iglesia en parroquias, centros sociales y comunidades religiosas. En este viaje ha participado una decena de personas, de las que dos se sumaron al grupo en el último momento, apuntándose justo antes de que arrancara el autobús. A lo largo del día, los viajeros descubrieron, de forma vivencial y cercana, cómo la Iglesia está presente en distintas realidades de la provincia y cómo su labor toca la vida de muchas personas. Antes de partir, el Obispo de Segovia, Mons. Jesús Vidal, quiso agradecer a los viajeros su presencia, deseándoles un buen viaje.
La primera parada ha sido la parroquia de San Lorenzo, en la capital. Allí, el grupo ha sido recibido por el D. Francisco Jimeno, el párroco, acompañado de las religiosas Oblatas que colaboran en la parroquia, así como laicos colaboradores del grupo de Cáritas parroquial, que explicaron el acompañamiento que se ofrece a la comunidad latina, muy presente en este barrio. El testimonio de Juan Carlos Rangel y Yurani Ballesteros ha puesto rostro a la realidad de acogida, escucha y fraternidad que se vive a traves de la fe compartida en este grupo.
Desde San Lorenzo, la expedición se ha dirigido a Navas de Riofrío, donde las Religiosas de la Asunción han abierto las puertas de su comunidad. Las hermanas han compartido con los viajeros su día a día y su misión centrada en la atención espiritual y social, así como en la animación pastoral de los pueblos de la zona. Su casa de Las Navillas es lugar de retiro y convivencia para niños, familias, jóvenes y grupos llegados de Segovia y Madrid, principalmente. Además, es hogar-enfermería para las hermanas mayores de la congregación. Sin duda, un momento de especial emoción, en el que los participantes han podido conocer un testimonio de vida entregada desde la sencillez, la oración y el compromiso.
La tercera parada ha llevado al grupo hasta la pequeña parroquia de Valseca, un ejemplo representativo de las comunidades rurales que, a pesar de la despoblación, siguen vivas gracias al esfuerzo conjunto de sacerdotes y laicos. Allí, Helber Adan Daza, el párroco, ha puesto de relieve la importancia de mantener la presencia de la Iglesia en los pueblos, donde muchas veces la parroquia es el último lugar de encuentro comunitario.
El broche final de la jornada ha tenido lugar en la Residencia El Sotillo, gestionada por Cáritas Diocesana de Segovia. Allí, los participantes han compartido mesa y conversación con los residentes, en una comida —la misma que la de los residentes— llena de momentos de calidez y humanidad. Testimonios como el de Manoli, que hace seis meses perdió a su marido después de 70 años juntos, y que ha encontrado en esta residencia una gran familia. O el de Gloria, una mujer luchadora que, después de dos operaciones en la pierna en menos de un año, quiere dejar la silla de ruedas cuanto antes. También el de Maruja, con una gracia especial que ha logrado llevarse de calle y llenar el corazón de todos los participantes. Esta ocasión ha permitido a los viajeros descubrir cómo la caridad se traduce en gestos concretos de cuidado y dignidad hacia las personas mayores, muchas veces olvidadas.
A lo largo del día, los viajeros de la Línea 105 Xtantos no solo han podido conocer más en profundidad lugares y testimonios, sino que han podido vivir una experiencia de Iglesia comprometida, presente y viva, una Iglesia que acompaña y transforma la realidad desde lo cotidiano.
Este viaje por Segovia ha sido una oportunidad única para visibilizar la labor eclesial que, gracias a la colaboración de muchos, se sostiene día a día en parroquias, comunidades religiosas y obras sociales.




