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Hermanos de la Cruz Blanca: medio siglo de vida junto a los más vulnerables

20250617 Hermanos de Cruz Blanca. La ciudad de Segovia ha sido hoy escenario de la celebración del 50 aniversario de los Hermanos Franciscanos de Cruz Blanca en la zona centro. Un encuentro festivo y fraterno que ha congregado a alrededor de 400 personas procedentes de distintas Casas Familiares y centros de la Fundación Cruz Blanca de Madrid, Castilla-La Mancha y Castilla y León, entre otras comunidades. Un emotivo acto conmemorativo por los 50 años de presencia y misión de la congregación cargado de gratitud, memoria y compromiso renovado, con la participación de personas atendidas, familiares, voluntarios y miembros de la vida consagrada.

   

              El acto central de la celebración ha sido la Eucaristía presidida por el vicario general de la Diócesis, D. Ángel Galindo, quien ha pronunciado una homilía centrada en el carisma fundacional de los Hermanos de la Cruz Blanca, su vivencia del Evangelio en clave de servicio, y la fecundidad espiritual de estos cincuenta años al lado de los más necesitados.

«Celebrar el 50 aniversario del nacimiento de la Cruz Blanca es una llamada a los del gobierno, a todos nosotros que estamos aquí presentes, a la generosidad ofreciendo nuestro tiempo». Ángel Galindo

 

          Junto a él, han concelebrado varios sacerdotes y religiosos de la Diócesis. Y, como era de esperar, no han faltado palabras de reconocimiento a la figura del fundador, el hermano Isidoro Lezcano, y a tantos religiosos y colaboradores que han hecho posible que esta misión siga viva medio siglo después.

 

          Antes de finalizar la celebración, el hermano Luis Miguel Martell, superior general de los Hermanos de la Cruz Blanca, ha tomado la palabra para agradecer la acogida de la Iglesia de tantos puntos de España durante estos años, y para renovar públicamente el compromiso de la congregación con las personas con discapacidad, los enfermos y quienes viven en soledad o abandono.

Que nuestros abrazos curen, que nuestras palabras inspiren, que nuestra sonrisa transmita confianza, que nuestra mirada arrope, que nuestros oídos comprendan, que nuestro corazón contacte el amor sin límites de Cristo. Los animo a todos y todas a mirar con ojos agradecidos el pasado, a celebrar con gozo el presente y proyectar la esperanza en futuro. Cruz Blanca, como han dicho, es familia que acoge, acompaña y transforma en un espacio abierto donde caben todas las personas». Luis Miguel Martell

 

          En un ambiente familiar y fraterno, la jornada ha continuado con un almuerzo compartido en la pradera de La Fuencisla y  el acompañamiento festivo de un grupo rociero.

 

          Este 50 aniversario no solo es una mirada agradecida al pasado, sino también un impulso renovado para seguir caminando al lado de quienes más lo necesitan, con el estilo sencillo, cercano y profundamente franciscano que caracteriza a los Hermanos de la Cruz Blanca.