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Víctor Palomo: «Dios vino y me puso la vida patas arriba»

Día del Seminario.  La Iglesia celebra cada año el Día del Seminario en torno a la fiesta de San José, el 19 de marzo, siendo en esta ocasión el próximo domingo 16 de marzo. De nuevo con el Año Jubilar como telón de fondo, el lema escogido es Sembradores de Esperanza. 

 

          El compromiso silencioso de los sacerdotes con cada persona es generador de esperanza en el día a día, ayudando a encontrar soluciones a sus problemas y aportando un sentido a sus experiencias vitales. El motor que mueve a los sacerdotes a emprender este servicio no es otro que la propia experiencia personal de haberse encontrado con Cristo y de descubrirse llamado por él a través de la Iglesia para servir a la humanidad sembrando la esperanza del Evangelio.

 

Día del Seminario. De iz a dcha: Víctor, Jesús Vidal, Antonio y David
De iz a dcha: Víctor, Mons. Jesús Vidal, Antonio y David

         

          En nuestra Diócesis, contamos con Víctor Palomo, Antonio del Pozo y David Zarzuela, los tres seminaristas que se están formando en el Teologado de Ávila, en Salamanca. Tres historias vocacionales diferentes pero con algo en común, su ‘sí’ valiente y desinteresado a la llamada del Señor. Con motivo de este Día del Seminario, Víctor nos abre su corazón y comparte su testimonio de vida y fe.

 

Entrevista a Víctor Palomo

¿Qué es para ti la vocación?

La vocación es aquello a lo que estás llamado, aquello a lo que Dios te llama esperando tu respuesta. En mi caso, Dios me ha llamado para algo muy grande como es el sacerdocio. Son muchas las ocasiones en las que me tengo que detener para entrar en la cuenta del valor de esta llamada. Son muchos los momentos en los que, en el silencio y de rodillas ante Él, tengo que recordar ese “Víctor, sígueme” que me hizo darme cuenta de para quién soy. Me resulta enormemente gozoso que el Señor se haya fijado en mí, un joven débil con las manos manchadas, pero que ha llorado tantas veces ante Él implorando su perdón y lucha por serle fiel siguiendo el camino de la Verdad.

          Mi vocación en estos momentos está siendo un auténtico “Hágase en mí según tu palabra” (Lc 1, 38).

 

¿Cuándo y cómo sentiste la llamada del Señor para el sacerdocio?

La respuesta a esta pregunta merece extensión ya que la llamada consiste en todo un proceso. Pero me centraré en un momento concreto que fue determinante en mi discernimiento.

          Como año tras año se celebraban en mi pueblo, San Cristóbal de Segovia, las fiestas en honor a la Virgen del Rosario. Sin embargo, estas fiestas no iban a ser otras sin más, sino que cedí en exceso a placeres mundanos que después de haberlos disfrutado durante tres días, al acabar me hicieron sentir totalmente vacío. Recordar, todavía, cómo me sentí aquel 15 de octubre del 2023 sigue causándome algo de dolor. Pero en ese dolor alguien puso ante mis ojos una oración que nunca olvidaré: “Señor, yo sé que tienes una llamada para mí y no esperas a que sea perfecto para que eche a andar”, fue entonces cuando las lágrimas comenzaron a brotar de mis ojos.

 

Él lo hizo, me habló directamente a mí y mi corazón sintió algo que mis palabras no pueden expresar.

         

          ¡Cómo el Señor podía dirigirse aún a mí a pesar de todo lo que le había fallado esos días! Pero, Él lo hizo, me habló directamente a mí y mi corazón sintió algo que mis palabras no pueden expresar. Apenas tres semanas antes había pedido a la Virgen de la Fuencisla durante su novena que mediante su intercesión pudiera descubrir cuál era la voluntad del Señor para mi vida, ya que la vocación sacerdotal resonaba constantemente en mi corazón. Aunque puede parecer un acontecimiento muy insignificante o sin importancia, tengo claro que Dios en su providencia así lo quiso.

          Como ya indicaba al principio mi historia vocacional es mucho más que esto y si una cosa observo al mirar hacia atrás es que Dios siempre me ha cuidado, y me ha cuidado mucho. Él no ha venido a llamar a justos, sino a pecadores (Lc 5, 32) y su misericordia es eterna.

 

En el proceso de discernimiento surgen muchas dudas, ¿hay algo que pueda tener claro un chico antes de entrar al seminario?

En mi caso, si una cosa tenía clara antes de entrar al seminario era querer cumplir la voluntad de Dios en mi vida pese a todo y todos. Quizás este deseo fue el causante de acoger con tremendo gozo la llamada de Dios pese a mis proyectos futuros ya imaginados. Como a mí me gusta decir de forma vulgar “Dios vino y me puso la vida patas arriba”.

          Sin lugar a duda, lo que uno debe tener claro es que Dios lo quiere feliz y no le va a mandar allá donde esto no se cumpla. Donde estés feliz y sientas la paz del Señor, ahí es.

 

Una vez que te lanzas a la piscina y pones todo en manos de Dios comienzas a ver como todo aquello que turbaba tu corazón es ahora causa de tu paz

 

En un momento con falta de relevos, iglesias vacías… ¿Cómo debe ser el sacerdote actual?

Es cierto que nos encontramos en un momento desolador e incluso crítico en la Iglesia, pero cierto es también que me sitúo muy optimista y esperanzador de cara al futuro.

          Para mí el sacerdote actual debe ser “sacerdote del siglo XXI”, es decir, consciente de los problemas que atañen a nuestra sociedad, un sacerdote cercano a su pueblo, a pie de calle que se deje ver, capaz de escuchar, comprender y no juzgar, un pastor capaz de identificar el olor de sus ovejas y caminar al ritmo que estas necesitan, un sacerdote humilde, y subrayo esto, consciente de que no es más que nadie, y lo más importante un sacerdote que transmite con verdadero entusiasmo el amor de Dios que él ha experimentado en su vida.

 

Como seminarista joven, ¿Qué le dirías a otros jóvenes, chicas y chicos, que están planteándose entregar su vida por entero a Dios?

A todos aquellos jóvenes que se están planteando entregar su vida por entero a Dios les diría que no teman y confíen hondamente en el Señor. La apuesta que se hace por Él es la mejor apuesta que se puede hacer. En mi propia experiencia he tenido episodios de dificultad, miedo y dudas, pero una vez que te lanzas a la piscina y pones todo en manos de Dios comienzas a ver como todo aquello que turbaba tu corazón es ahora causa de tu paz. Todo consiste en mirarle y decirle: “Señor, reconozco mi pequeñez. Te necesito”.

Sembradores de Esperanza. Día del Seminario

El próximo domingo, 16 de marzo, La 2 de Televisión Española emitirá en  directo la eucaristía con motivo del Día del Seminario desde la Capilla Mayor de la Casa de la Iglesia de Salamanca. La transmisión se realizará dentro del programa “El día del Señor” y dará comienzo a las 10:30 horas. 

          Además, TVE emitirá un reportaje sobre el Teologado San Juan de la Cruz, que la diócesis de Ávila mantiene en Salamanca. Un reportaje que pondrá en valor la formación vocacional y el acompañamiento espiritual que reciben los 18 seminaristas procedentes de nuestra Diócesis de Segovia y las de Ávila, Astorga, Mérida-Badajoz, Plasencia, Zamora y Salamanca, quienes se forman y residen en este centro.

          El próximo sábado 22 de marzo, tendrá lugar la Vigilia del Seminario en Segovia, a las 21 horas en la Casa de Espiritualidad, con la presencia y participación de Víctor, Antonio y David así como de nuestro obispo, Mons. Jesús Vidal, presidente de la Subcomisión Episcopal para los Seminarios y coordinador de la reforma de los seminarios españoles a petición del papa Francisco.