«Piedras vivas, palabras que alumbran» regresa en su tercera edición con motivo del Día del Libro
20260416 Día del Libro. La Delegación Diocesana de Enseñanza retoma este año una de sus iniciativas culturales más significativas con la celebración de la tercera edición de “Piedras vivas, palabras que alumbran”, tras un año de parón. La actividad tendrá lugar el próximo sábado 18 de abril, de 11.30 a 13.30 horas, en la Casa de la Lectura-Biblioteca Municipal de Segovia.
Enmarcada en la celebración del Día del Libro, esta propuesta consiste en una lectura continuada de textos variados, en la que participarán personas de distintos ámbitos de la ciudad y la provincia, reflejando la riqueza y pluralidad del tejido social segoviano.
La iniciativa se inspira en la profunda belleza espiritual y humana de Segovia, una ciudad que, para quien la visita por primera vez, puede llegar a convertirse en una experiencia casi mística. Como evocando la visión de la Jerusalén celestial descrita por san Juan en el Apocalipsis, Segovia se presenta deslumbrante en su patrimonio, sólidamente asentada sobre la roca y enriquecida a lo largo de los siglos.
Sin embargo, el verdadero valor de esta ciudad —como se quiere subrayar en este encuentro— no reside únicamente en sus piedras o monumentos, sino en las personas que, generación tras generación, han dado vida, sentido y alma a ese patrimonio. Cada piedra es testimonio y legado, pero también proyecto abierto, reflejo de las vidas que la han habitado y la siguen construyendo.
En este contexto, la palabra adquiere un papel protagonista como vehículo de verdad, belleza y luz. La lectura de textos —literarios, espirituales y reflexivos— se convierte así en una invitación a redescubrir el valor de la palabra con sentido, frente al ruido y la superficialidad de nuestro tiempo.
La figura de san Juan de la Cruz, especialmente en este año jubilar, también estará presente de manera especial a través de sus versos, que evocan cómo la belleza y la luz transforman cuanto tocan:
«Mil gracias derramando pasó por estos sotos con presura y, yéndolos mirando, con sola su figura, vestidos los dejó de su hermosura».
Con esta actividad, la Delegación Diocesana de Enseñanza busca ofrecer un espacio de encuentro, escucha y contemplación, donde la cultura, la fe y la vida se entrelazan, recordando que el verdadero patrimonio de la humanidad son, ante todo, las personas.