Los sacerdotes de la Diócesis de adentran en el mundo de la inteligencia artificial
Inteligencia artificial. Una formación permanente del clero diferente, más participativa y con un tema rompedor. Los sacerdotes de la diócesis se han congregado esta mañana en la Casa de Espiritualidad para asistir a una formación sobre una cuestión tan presente en nuestros días como es la inteligencia artificial. Chema Villanueva, formador de la Fundación Carmen de Noriega, ha sido el encargado de guiar esta sesión.
Villanueva ha explicado en qué consiste la inteligencia artificial y sus múltiples variedades y aplicaciones, haciendo un repaso por los posibles beneficios de su uso y, por supuesto, los inconvenientes o riesgos que pueden surgir al tenerla en la mano. En este sentido, se ha servido de la herramienta ChatGPT para ejemplificar sus posibilidades en el día a día de un sacerdote como, por ejemplo, en una explicación catequética o en la redacción de una homilía.
En este punto, Villanueva ha puesto a trabajar a los sacerdotes de la Diócesis. Distribuidos en pequeños y heterogéneos grupos han tenido oportunidad de valorar su impresión personal, así como los posibles desafíos y oportunidades de esta herramienta y sus posibles aplicaciones pastorales tanto en las parroquias como a nivel diocesano.
En general, los sacerdotes han convenido que la inteligencia artificial y las herramientas que nos proponen son prácticas, especialmente para las labores administrativas o la digitalización de documentos, aunque se corre el gran riesgo de la manipulación y el peligro de descomprometernos del mundo y alejarnos de la realidad. Para concluir, han sentenciado que aunque pueda ser algo bueno, la transmisión de la fe siempre irá más allá de la inteligencia artificial.