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La Diócesis despide agradecida a las Religiosas de María Inmaculada y las Hijas de la Caridad

20250905 Vida consagrada. Las Religiosas de María Inmaculada, después de más de 50 años de generosa entrega y servicio en nuestra ciudad, se despiden de nuestra Diócesis de Segovia para continuar su misión en otros lugares. Con un corazón lleno de gratitud, nos disponemos a acompañarlas en esta despedida, que estará marcada por un acto de acción de gracias.

 

          Desde su llegada en 1973, las primeras hermanas de esta congregación, con un espíritu de acogida y dedicación, comenzaron a caminar al lado de las jóvenes que, atraídas por la búsqueda de un trabajo digno y la orientación espiritual, encontraron en ellas un refugio y una guía. La casa de las Religiosas de María Inmaculada ha sido siempre un lugar de puertas abiertas, donde se brindó apoyo y un hogar a tantas personas que llegaron con esperanza en busca de un futuro mejor.

 

          Además de su labor con las jóvenes, estas hermanas han sido pilares fundamentales en la atención y acogida de las emigrantes que han llegado a nuestra ciudad en busca de nuevas oportunidades. En la residencia, han procurado siempre que todas las personas vivieran como en familia, con el amor, la cercanía y la fraternidad que caracteriza a la verdadera misión cristiana.

 

          La triste noticia de su despedida pone en valor su presencia como una bendición para esta Diócesis durante más de cinco décadas. Asimismo, nos llena de gratitud por todo el bien que han sembrado en Segovia. En palabras que reflejan el profundo compromiso de toda la congregación, la Hna. María José asegura:

«Las primeras hermanas llegaron en 1973, siempre dedicadas a acoger, escuchar a las jóvenes que venían y siguen viniendo a buscar trabajo y orientación en sus vidas. También ha funcionado la Residencia, donde procuramos que vivieran como en familia. La casa siempre estuvo abierta para acoger y orientar a las emigrantes, que cada vez son más. Es doloroso tener que tomar esta decisión. Damos gracias a tantas hermanas que han gastado su vida en Segovia por el bien de las jóvenes. Gracias».

          Este lunes, 8 de septiembre, a las 18.30 horas, se celebrará una Eucaristía de despedida y acción de gracias en la casa de las religiosas, que será presidida por el Obispo de Segovia, Mons. Jesús Vidal. Será un momento para rendir homenaje a su entrega y rezar por todas las semillas de bondad que han sembrado en los corazones de quienes han tenido el privilegio de conocerlas.

 

Hijas de la Caridad

Por otro lado, el pasado 31 de agosto, nuestra Diócesis despedía a las Hijas de la Caridad en un emotivo acto celebrado en la parroquia de la Resurrección del Señor, en Nueva Segovia. Tras una etapa llena de entrega y dedicación pastoral, las hermanas dejan la casa que han habitado en este barrio durante la última década. Esta decisión, aunque difícil, responde a las orientaciones de su congregación, siguiendo el espíritu que las ha caracterizado durante más de cuatro siglos: la entrega total al servicio de los más necesitados.

 

 

          Su llegada a Nueva Segovia tuvo lugar en 2016, en respuesta a la llamada del papa Francisco para atender las periferias, tanto humanas como geográficas, en las que el pueblo de Dios pide consuelo y esperanza. Las hermanas se trasladaron a nuestra ciudad con el deseo firme de servir, especialmente en el campo, tal y como lo indicaba el propio san Vicente de Paúl, su fundador: «El pueblo pobre del campo se muere de hambre y se condena por la falta de pastores». De esta manera, el hogar de Nueva Segovia se convirtió en un auténtico «cuartel» de servicio, desde el que desplegaron una labor pastoral incansable. Su presencia en la Diócesis ha sido generosa: como celebradoras de la Palabra, catequistas, acompañantes de enfermos, o profesoras de Religión, han tocado innumerables vidas en toda nuestra geografía.

 

          A lo largo de estos años, han sido un faro de luz para muchos, llevando el mensaje de Cristo a los rincones más necesitados de nuestra Diócesis. Con su dedicación, han contribuido de manera significativa a la formación espiritual de los jóvenes y la evangelización en las comunidades rurales y urbanas de Segovia. La tristeza por su partida de Nueva Segovia contrasta con la alegría y la gratitud de saber que mantendrán su hogar en San Lorenzo.

 

          Las Religiosas de María Inmaculada y las Hijas de la Caridad dejan un legado en nuestra Diócesis que perdurará en las vidas de aquellos a quienes han tocado con su amor, su fe y su dedicación. La Diócesis de Segovia agradece todo lo que han dado por esta Iglesia particular, deseando que el Señor las acompañe y las siga bendiciendo en su labor que no termina, sino que continúa en otros lugares.